Una de las estrategias más empleadas en los programas de televisión es la creación de falsas expectativas para mantener el interés de la audiencia y evitar el zapping. A diario, en programas como Aquí hay tomate, vemos el anuncio de exclusivas que, en muy pocas ocasiones, tienen algo de novedoso. La mayoría de los programas del corazón se alimentan de estos cebos cuya función no es otra que enganchar.
La exclusiva es que no hay exclusiva y, si la hay, tiene bastantes posibilidades de ser un montaje. En realidad, no es más que un fraude que los telespectadores pagan muy caro, con su tiempo.
No dudo de que esta estrategia pueda ser muy efectiva, sino de su moralidad, ya que consiste en engañar o, al menos, en no decir toda la verdad. Y si la creación de falsas expectativas es, en el mejor de los casos, discutible, la difusión de noticias falsas para ponerlas al servicio de esta estrategia es detestable.
En A tu lado, hemos tenido la oportunidad de ver un caso paradigmático. Durante varias semanas, la audiencia del programa fue engordando gracias a la supuesta exclusiva de Lydia Lozano. Mediante minuciosas técnicas periodísticas, había descubierto el paradero de la hija de Albano y afirmaba que estaba viva.
Destapado el pastel y tras confesar que la información que había dado era falsa, la periodista rompió en lágrimas. ¿Y ahora qué? Ahora nada, porque sigue en la nómina del programa aunque esté temporalmente "desaparecida". En la redacción, muy pocos saben sobre ella, porque, según una redactora, "a Lydia la llevan los jefes".
Mañana martes, entrevista a Albano en Tele 5 y, para el próximo sábado, Salsa Rosa ya está promocionando otra exclusiva...