El objetivo de todo programador de televisión es diseñar una parrilla que enganche al mayor número de telespectadores y los atrape de tal forma que no cambien de canal ni en los espacios publicitarios. La fidelización de la audiencia es un asunto primordial.
Contar con un programa estrella de gran éxito produce un efecto arrastre. Es decir, todos aquellos seguidores de ese espacio líder tenderán a hacer de la cadena que lo programe su televisión favorita.
En estos último meses, Antena 3 ha destacado en este aspecto. Es líder de audiencia desde noviembre y gran parte de este logro se debe a productos como ¿Quién quiere ser millonario?, Aquí no hay quien viva o Pasión de Gavilanes.
Hay determinados géneros televisivos que, por su características, son especialmente indicados para generar una audiencia cautiva y fiel. Entre ellos, destacan las telenovelas y los concursos.
Nos centraremos en los llamados "culebrones". ¿Qué características poseen para destacar por esta virtud?
1) Serialidad: tramas largas y capítulos abiertos que mantienen al telespectador, episodio tras episodio, con la intriga de saber que ocurrirá. No obstante, la audiencia intuye el desenlace del conflicto, pero su adicción es tal, que desea verlo y ser testigo de la reacción de los personajes.
2) Personajes estereotipados: Casi caricaturas. Por un lado, tenemos los malos malísimos y, por otro, a los buenos buenísimos, con quienes los telespectadores se identifican. La audiencia sabe que los buenos vencerán y no se perdería por nada del mundo el trayecto hasta ese deseado final -que resulta ser el mismo en todas las telenovelas. Sí, me refiero al grandioso momento en que triunfa el amor entre el apuesto galán y la dulce doncella mientras la mala se "pudre" en el infierno y se retuerce de envidia.
3) Apelación a las emociones humanas más fuertes: La envidia, el odio, el amor, el rencor, la avaricia, el heroísmo, el orgullo...
No hay mejor inversión para una cadena de TV que una telenovela de producción ajena que funcione. Es un producto relativamente barato, fácil de rentabilizar en sus tropecientas emisiones y con una audiencia fiel capaz de modificar sus hábitos de vida por seguir puntualmente la historia.
Dado que el "culebrón" es un género especialmente indicado para el daytime, debido a su público objetivo -en mayor medida femenino- y su nivel de producción -normalmente, no suele ser muy alto-, es una gran decisión llevar sus últimos capítulos al prime time -horario de máxima audiencia. Así se crea un gran acontecimiento televisivo en torno al desenlace de un programa de éxito, en boca de todos y en los móviles de muchos, y con una audiencia muy fiel -que va a hacer que el resto de la familia se trague esa noche el esperadísimo final.
Siguiendo esta esrategia, Antena 3 programa esta noche el final de Pasión de Gavilantes. Su objetivo es hacerse con el prime time del jueves de esta semana. Así, luchando punto a punto, día a día, es como está consiguiendo el liderazgo de audiencia a la vez que se lo arrebata a Tele 5.
No es la primera vez que la cadena de Planeta programa el final de una telenovela en la franja más importante. Ya lo hizo en la temporada 2001-2002 con Yo soy Betty, la fea. Los últimos capítulos protagonizados por aquella "cejijunta" muchacha, emitidos una noche de domingo, obtuvieron un share del 39,2% y más de seis millones de telespectadores. En su conjunto, la serie fue seguida por una media de dos millones y medio de fieles, lo que supuso un 22,2% de cuota de pantalla.
Mañana viernes, con la repetición de los últimos episodios, los Gavilanes podrán fin a su exitoso vuelo para dar la bienvenida la próxima semana a la perversa Rubí, debidamente acompañada en la rejilla de programación de Antena 3 por otro "culebrón" de éxito, El cuerpo del deseo.
Actualización: Liderazgo de audiencia en el prime time del jueves para Pasión de Gavilanes y Antena 3 con un 27% de share y más de cinco millones de telespectadores.