Todo en esta vida tiene una razón de ser, una misión que justifica su existencia. Incluso, la televisión pública.

El discurso tradicional considera que son tres las funciones básicas de la televisión: informar, formar y entretener. Pero, ¿necesariamente en este orden de importancia?

Ahora resulta que, en un entorno mediático en el que se acusa a la televisión de entretener y de olvidarse del resto de sus funciones, la BBC, la televisión pública de mayor prestigio en Europa, adopta como principal misión el entretenimiento.

Precisamente, este modelo de televisión, la del entretenimiento, no cuenta con una imagen de prestigio al ser asociada, directamente, a la denominada “tele-basura”.

Sin embargo, un programa de entretenimiento dirigido al gran público puede ser un “buen producto” y, al mismo tiempo, un “producto bueno”; pero para alcanzar este objetivo, hay que tomar en consideración tres premisas básicas: 1) “televisión de calidad” no equivale necesariamente a “televisión para minorías”; 2) el entretenimiento debe ser útil al telespectador; y 3) entretener con un contenido de calidad no constituye una función menos importante que la educar u ofrecer una información objetiva, veraz y plural.

El quid de la cuestión se encuentra en el tipo de contenido con el que se entretiene y su potencial para “servir al público”, entendiendo la noción de “servir” en su acepción de “utilidad”. Así las cosas, el reto debe ser planteado de manera que ofrezca respuestas a la siguientes preguntas: ¿Es determinado programa de entretenimiento útil para los telespectadores?, ¿qué les aporta? Desde esta perspectiva, ofrecer un entretenimiento útil debe considerarse una responsabilidad de las cadenas, y en especial, de los operadores públicos de televisión que aspiren, realmente, a cumplir con su vocación y compromiso de servicio a la sociedad

En esta línea, el nuevo "libro blanco" -white paper- de la British Broadcasting Corporation otorga prioridad a los siguientes objetivos: apostar por el entretenimiento responsable, tomarse la diversión con seriedad y estimular la creatividad con un contenido original y de calidad.

La BBC, la cadena pública de televisión de referencia, asume la función de entretener como su principal misión. A partir de ahora, el entretenimiento dejará de ocupar la tercera plaza en el orden de relevancia de las tres "obligaciones" clásicas de todo servicio público de televisión.

"Quien quiera ser el primero, sea el último".