Supernanny: educar desde la tele
Hablar de géneros de televisión es todo un reto, por lo que intentar establecer una clasificación única y definitiva sería tan pretencioso como patentar la solución al clásico problema del huevo y la gallina -¿qué fue antes?
De lo que sí estoy convencido es de que, si se puede hablar de géneros –no hay más remedio, ya que son referencias necesarias para poder clasificar el contenido que se emite por televisión-, sería un error considerar que hay géneros "buenos" y "malos". En todo caso, habrá géneros que hayan derivado en formatos que, a su vez, se hayan plasmado en programas "buenos" o "malos".
Desde determinadas trincheras, como las asociaciones de telespectadores o el ámbito académico -al que pertenezco-, se ha demonizado la “telerrealidad”. No obstante, existen buenos programas dentro de esta categoría. Sin ir más lejos, en la televisión española, tenemos un gran ejemplo.
Se acusa al reality de haber trasvasado la frontera de lo admisible en búsqueda de una trasgresión morbosa capaz de alcanzar elevados índices de audiencia. El error de esta acusación no se encuentra en su contenido, sino en el objeto al que se dirige. La crítica es razonable y está fundada en una razón de peso: muchos programas de telerrealidad comercian “al kilo” con las personas y usurpan la intimidad a cambio de una efímera fama. El problema se encuentra en el objeto de la acusación: no debería ser el reality como género, sino cierta clase de programas derivada de este tipo de contenido televisivo.
Dentro de la telerrealidad, se distingue una línea “positiva” conocida como “programas de superación” o coaching show que sigue la tendencia iniciada por los libros de autoayuda –muy de moda y parodiados por Alfredo Urdaci en su recién presentado libro Cómo salir del infierno.
Los viernes por la noche encontramos en Cuatro una gran alternativa a programas como ¿Dóndes estás corazón? de Antena 3–espacio repleto de carroña pero líder de audiencia en su franja. Me refiero al coaching show Supernanny –a medio camino entre la docuserie, el docushow y el divulgativo-, que aúna a la perfección dos viejas funciones del medio: el entretenimiento y la educación -¿edutainment?
Una psicóloga con una amplia experiencia en pedagogía ayuda a aquellas familias en las que los padres tienen problemas para educar a sus hijos. Para ello, Rocío –así se llama la experta-protagonista de este espacio-, analiza la convivencia de la familia en cuestión y, tras detectar sus fallos, pone en marcha una serie de actividades que tienen como finalidad reforzar sus comportamientos positivos y corregir los negativos.
Todas las semanas, este espacio nos deja un buen número de tiernas imágenes en las que padres e hijos participan en un programa para toda la familia y del que, sorprendentemente, se puede aprender.
Para que el comportamiento de los protagonistas sea lo más natural posible y no se vea perturbado por la presencia de “extraños”, se emplea una técnica conocida como fly wall, que consiste en introducir a los telespectadores en el escenario de la acción –en este caso, un hogar-, de tal forma que la cámara pase tan desapercibida como “una mosca en la pared” (fly wall).
Después de ver el programa, y sabiendo que este formato se emite en otros países, tan sólo me queda una gran duda: ¿Acabará la Supernnay visitando la casa de los Noara en Japón para educar a un niño tan rebelde y travieso como Shin Chan?





plsegovia dijo
Creo que es un buen programa. Comparto tu optimismo.
Pienso que este programa va a ser como la cocina de Arguiñano ( con el paso del tiempo ). Una psicóloga que aporta consejos (recetas) para una familia determinada, pero que luego uno puede aplicarlas según sea el entorno familiar que encuentre en su cocina.
Como en la cocina de Arguiñano. las suegras comenzaron a aplicar los consejillos en la cocina y el cocinero se metió en casa; Aquí las suegras recomiendan las pautas de la psicóloga y esta acabará entrando en las familias.
Un programa para toda la familia y del que, sorprendentemente, se puede aprender.Y se aprende.
3 Abril 2006 | 02:06 PM