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Terra
La Coctelera

Internet+Televisión=IPTV

La historia de los medios de comunicación ha demostrado que la aparición de un nuevo medio no implica la desaparición de los anteriores. Es más, en muchos casos, lejos de posicionarse como medios rivales, han logrado alcanzar una situación de equilibrio y de complementariedad. Éste es el caso del cine y la televisión, que han establecido una relación simbiótica en las industrias más desarrolladas.

Actualmente, asistimos a un momento crucial en las relaciones entre Internet y la televisión. Si bien algunos estudios apuntan a un trasvase del público joven de la TV a la Red en busca de mayor interactividad, lo cierto es que esta rivalidad se dará sólo en esta primera fase, dado que ambos medios están llamados a complementarse y casi a fusionarse.

El presente y el futuro de la TV pasa por la digitalización y por la integración con Internet, el móvil y toda nueva pantalla que surja. Tenemos que desligar el concepto de "televisión" al de "televisor", ya que este electrodoméstico será, simplemente, una de las vías a través de la que nos llegue el "contenido audiovisual" y todo su séquito de servicios complementarios (gratuitos o de pago). El contenido, ahora más que nuca, es el rey; y el soporte, sólo un instrumento que nos permite acceder a él.

Etimológicamente, "televisión" significa transmisión de imágenes a distancia, por lo que el término sigue vigente y puede ser empleado para hacer referencia a la nueva realidad, ya que no queda ligado a ningún soporte concreto.

En estos momentos, asistimos a uno de los fenómenos que anuncian el advenimiento de la integración de Internet y televisión: el boom de la IPTV (Internet Protocol Television). A modo general, podemos decir que consiste en la distribución de una señal de vídeo a través de banda ancha desde un servidor central, a cuyo contenido accede el usuario cuando y como lo desea. De esta forma, y aunque en un estado primario, se va gestando la tan añorada "televisión a la carta", que incluso podría recibirse en alta definición si se mejoraran las conexiones de banda ancha.

Muchas son las consecuencias que se derivan de estas nuevas posibilidades, pero sólo destacaremos dos: la multiplicación de la oferta y la participación activa de los usuarios. Prácticamente, cualquier persona interesada podrá tener su propio canal de televisión y crear su contenido.

Cada vez son más las instituciones y empresas que anuncian la puesta en marcha de su propia TV a través de Internet, como es el caso de la Asociación de Internautas (Internautas Televisión), Terra (Terra TV) o el Partido Socialista (PSOE TV [prefiero no facilitar el enlace por higiene]).

En cuanto a la televisión de pago, destaca la TV vía ADSL de Telefónica, Imagenio, la de Jazztel, Jazztelia TV, y la de Orange, Orange TV.

Un claro ejemplo del potencial resultante de la unión de televisión e Internet es YouTube, plataforma de video-streaming cuyo lema, "Broadcast Yourself", apunta al internauta como el propio emisor del contenido y no sólo como receptor.

Ahora bien, esta nueva televisión requiere un contenido audiovisual específico y no una mera traslación de lo que ya se emite a través de la vía tradicional. Debe encontrar cuanto antes su propio lenguaje para que no le ocurra lo mismo que a la primera televisión, cuya fórmula era muy cercana a la de una radio televisada. Para ello, se exigen grandes dosis de creatividad, elemento imprescindible en toda nueva empresa.

Operación Triunfo se mira pero no se toca

En la relación entre cadenas y productoras, lo habitual es que la cadena de televisión mantenga una posición de dominio sobre la productora, que intenta vender un determinado programa.

Sin embargo, hay productoras con tal poder de negociación, avaladas por sus éxitos anteriores, que son capaces de blindar sus espacios de la intromisión de otros programas "parásito" de la misma cadena. Este es el caso de Gestmusic, Tele 5 y Operación Triunfo. Hay confidencias...

Gestmusic Endemol y Globomedia son las dos principales productoras del mercado televisivo español si atendemos al volumen de títulos producidos para las cadenas de cobertura nacional. Además, la presencia de ambas es constante en el ranking de los programas más vistos temporada tras temporada. Por tanto, ambas empresas mantienen una posición de privilegio ante las cadenas a la hora de negociar derechos y de controlar el contenido de los espacios en comparación con el peso de muchas otras pequeñas productoras (la mayoría sólo produce un título al año).

Desde que en el año 2000 Tele 5 estrenara Gran Hermano, su estrategia de programación se ha basado en hacer girar una buena parte de su parrilla en torno al reality show de turno. Unas veces, centrándose exclusivamente en lo que ocurre en el programa, y otras, en la vida personal de sus protagonistas. Sin embargo, Gestmusic ha puesto ciertas condiciones a Tele 5 para proteger la imagen de su formato estrella.


Operación Triunfo
se presentó en 2001 a la sociedad española como un reality game blanco abanderado por la televisión pública que, a diferencia de Gran Hermano, transmitía unos valores positivos: superación, esfuerzo, compañerismo... En contraposición a otros programas de "tele-encierro", OT se centraba en el talento musical de sus protagonistas más que en los conflictos personales.

En 2005, el formato fue adquirido por Tele 5, que a pesar de haberle dado un mayor peso a las relaciones entre los "habitantes" de la academia-plató, continuó centrándose en el aspecto musical -algunos rumores apuntan a que en la primera edición de OT en la cadena de Mediaset, se habían acondicionado los dormitorios de los triunfitos con cámaras para mostrar imágenes íntimas por si no contaban con el favor de la audiencia.

Lo cierto es que Operacion Triunfo, lejos de los niveles de audiencia alcanzados en su estreno -hoy en día tales cifras son impensables, dada la mayor oferta de canales disponibles-, reporta buenos números a Tele 5, lo que ha permitido mantener la línea "blanca" del espacio. Tal es así, que no veremos absolutamente nada de la vida personal de los triunfitos en ningún otro espacio de la cadena: ni en El programa de Ana Rosa, ni en A tu lado, ni en Aquí hay tomate, ni en Dolce Vita...

La razón la encontramos en las imposiciones impuestas por Gestmusic a Tele 5: ningún programa de "crónica rosa" podrá tratar la vida íntima de los concursantes ni la de sus familiares. Sólo podrán recibir a los expulsados de la academia para actuaciones musicales y para entrevistarles con motivo de su paso por OT.

Es más, Gestmusic solicitó a la dirección de la cadena que la presente edición del programa se estrenara a la par que Gran Hermano para proteger su formato. De esta forma, los magacines de Tele 5 se alimentarían de GH y dejarían de lado OT.

En el momento en que Gestmusic ve indicios de que algún programa de Tele 5 intenta indagar en la vida de sus triunfitos, enseguida da un toque de atención a la cadena para evitar tentaciones.

Me consta que alguno de los "investigadores de trapos sucios" de uno de los espacios de color "rosa" de T5 ha "descubierto" ciertos aspectos oscuros de la vida de uno de los concursantes de Operación Triunfo 2006. Sin embargo, no lo harán público. No por respeto, sino porque no pueden.

En cualquier caso, no seré yo quien lo cuente. No me interesa.

Retos de TVE en el nuevo mercado televisivo

La televisión es un medio con una gran capacidad creativa. Esta fortaleza viene dada, en gran parte, por su propia naturaleza: dispone tanto de imágenes como de sonidos para comunicar. Sin embargo, desde su nacimiento, ha sido acusada de un modo sistemático de falta de calidad en su contenido y de ejercer una influencia negativa sobre la sociedad. A estas críticas, en el caso de la televisión pública, hay que sumarle la falta de independencia política y el despilfarro de cuantiosas sumas económicas.

En España, a pesar de tener televisión desde hace 50 años, el mercado televisivo sigue en un periodo de crecimiento y de maduración, sin que haya logrado alcanzar un estado de estabilidad: relaciones cambiantes y débiles entre cadenas y productoras; creación de cientos de pequeñas productoras para programas únicos; excesiva y variopinta regulación sobre TV; aparición de nuevos canales analógicos en un contexto de expansión de la televisión digital; ausencia de un modelo definido y estable de televisión pública; inexistencia de proyectos a largo plazo en las diferentes cadenas; mimetismo en las parrillas de programación; etc. En buena medida, estos problemas que arrastra la televisión en España se deben a la todavía reciente aparición de los operadores privados (hace 16 años). No obstante, es necesario plantearse si tres lustros no son suficientes para que un determinado mercado se asiente.

Uno de los lastres del mercado televisivo español se encuentra en su excesiva y cambiante regulación. Un sector no puede avanzar si no cuenta con un entorno estable que aporte seguridad a sus agentes. La legislación audiovisual es heterogénea y cambiante –a la espera de que se dé luz verde a la Ley General del Audiovisual. Muestra de ello es que, en los últimos años, se han aprobado dos planes técnicos nacionales de TDT de gobiernos distintos y, sin embargo, esta tecnología sigue sin terminar de despegar. Otra prueba son las continuas modificaciones referidas a la titularidad de las concesionarias: ora interesa que no haya un propietario con más del 50% de las acciones de una TV, ora conviene no poner un límite al porcentaje accionarial y sí al número de cadenas en las que esa empresa invierte.

En cualquier caso, no hay que descargar toda la responsabilidad sobre los legisladores, ya que los operadores analógicos de TV tampoco han mostrado excesivo interés en el impulso de la televisión digital: durante quince años han disfrutado de una cómoda situación de competencia en la que se repartían la tarta publicitaria entre unos pocos.

Si la televisión que tenemos no nos convence, es responsabilidad de todos: legisladores, operadores, productores, anunciantes y audiencia.

Es hora de superar este debate y de ponernos a remar todos en el mismo sentido. No hay que dar por sentado que sea la televisión pública la que tenga que liderar este cambio. Bastante tiene ya con solucionar sus problemas y autodefinirse como para “tirar del carro” de la digitalización y servir de modelo. En su día ya fue punto de referencia para las privadas y, como resultado, las dos principales han tenido que pasar por un expediente de regulación de empleo –me refiero al modelo de gestión, no a la formación de sus profesionales, ya que TVE ha sido una gran escuela y cantera de la que han salido fabulosos creadores de contenidos televisivos.

Televisión Española
debe ser un agente más en el impulso de la Televisión Digital Terrestre y no necesariamente el primero. La iniciativa privada puede y debe hacerlo, a pesar de que hasta el momento ha mostrado una apatía y una falta de compromiso de escándalo, que nos ha obligado a pensar que es la televisión pública la que, subsidiariamente, tiene que hacer de locomotora de la TDT. Es más, si los operadores privados nacionales y más importantes no toman conciencia de la relevancia de su papel en este “juego”, acabarán por ceder el testigo a los nuevos canales digitales que de verdad se impliquen en esta tarea. Esta sentencia puede parecer exagerada y difícil a día de hoy, pero “torres más altas se han visto caer”.

Donde sin lugar a dudas la televisión pública debería ser un punto de referencia es en la calidad de sus programas. En este sentido, TVE tiene la obligación de abanderar un cambio de rumbo en el contenido de las parrillas de programación. Es posible lograr una televisión de entretenimiento con un valor añadido, información independiente y buena educación. No hay que reprochar a “la tele” que, fundamentalmente, se dirija a entretener. Es la principal función que la propia sociedad le ha encomendado. Entreteniendo también se educa y se informa, bien o mal, pero se hace. Por tanto, no hay que poner el énfasis en el qué, sino en el cómo. Un sencillo concurso de preguntas o un reality producido con buen gusto pueden convertirse en excelentes programas.

Por último, antes de terminar, conviene retomar el rol que está desempeñando TVE en el lanzamiento de la TDT. Si de veras estuviera interesada en proporcionar una oferta atractiva para la audiencia y complementaria respecto de sus competidores, en vez de incluir en esta primera remesa de canales digitales TVE 24 Horas o Teledeporte, hubiera seleccionado Docu TVE –canal temático de documentales que dedica cada prime time a un tema específico. Si Sogecable ya emite CNN+ y Tele 5, Tele 5 Sport, ¿por qué el operador público también decide incluir un canal de información y otro de deportes las 24 horas? Sería más interesante que hubiera optado por un canal de documentales, opción inexistente entre la veintena de programaciones que recibimos por TDT. No obstante, también hay que reconocer el acierto de crear TVE 50 años, que nos ha permitido rememorar grandes hitos de la programación televisiva de nuestro país y que esperemos estén pronto disponibles en el archivo digital online de Televisión Española. Eso sí es servicio público.

[Texto que he enviado al Foro 50 años de TVE]

Un prime time de cine

La expresión "¡de cine!" suele llevar asociadas connotaciones positivas; sin embargo, si tomamos su significado denotativo y lo aplicamos directamente a la oferta de prime time de una cadena de televisión generalista, el resultado de lo que expresemos será bien distinto.

Hablando en plata: "Un prime time de cine", en sentido literal, es un prime time repleto de cine, de películas. ¿Y qué implica esto desde el punto de vista de la programación televisiva? Intentaré explicarlo tomando como ejemplo la parrilla nocturna de Antena 3.

La televisión es un medio de creación y no sólo de emisión (distribución). Su papel es el de un agente activo, que produce contenido televisivo -ya sea de forma interna o externa a modo de encargo a una productora-, y no el de un mero intermediario que se limita a emitir un contenido ya acabado y que, previamente, ha sido producido para una pantalla distinta: el cine.

Además, todo programador de televisión conoce las limitaciones del cine para originar fidelidad entre los telespectadores. La emisión de películas, de títulos individuales, implica una ausencia de serialidad a largo plazo que dificulta la consecución de un público fiel, principal objetivo de los programadores.

A lo anterior, hay que añadir que la audiencia alcanzada depende, en gran medida, de la capacidad de la película de turno para atraer audiencia, por lo que el programador "está vendido" a la librería de títulos de la que disponga la cadena y se ve obligado a recurrir al departamento de promoción, que realizará una promo lo más llamativa posible.

Y qué decir de los altos costes de adquisición de los derechos de los blockbusters de las grandes majors de Hollywood. Si bien muchos de ellos se convierten en grandes acontecimientos que consiguen reunir importantes cifras de audiencia y que acaban enriqueciendo la imagen de cadena, su dificultad para ser rentabilizados terminan restando atractivo a este tipo de productos.

A lo largo de la historia de la programación televisiva, estas circunstancias se han intentado salvar mediante diversas estrategias. La más común consiste en la creación de un contenedor cinematográfico con título propio que, mediante su permanencia en la parrilla, puede llegar a convertirse en una marca de la cadena. Estos espacios cinematográficos, programados con una cadencia semanal, sirven para dar uniformidad a la programación de películas que no guardan relación las unas con las otras. Otras veces, para intentar crear una falsa serialidad, se programan en semanas consecutivas títulos pertenecientes a una misma saga o temática. Por ejemplo, "Agosto pirata en Antena 3".

Mucho más interesante es la fórmula que consiste en convertir ese tiempo dedicado al cine en un programa de TV sobre cine. Es decir, envolver la emisión de la película dentro de un programa con un prefacio y un epílogo que contenga secciones cuyo contenido esté relacionado con el título de la semana: reportajes sobre los actores, making of, curiosidades, gazapos, concursos que impliquen a la audiencia, etc. Sirva como ejemplo La noche de de la ETB, la cadena autonómica vasca.

A continuación, nos centraremos en el operador nacional que me ha movido a escribir este artículo. Antena 3 cuenta en su parrilla con un contenedor cinematográfico cuyo título ya se ha convertido en un "clásico" de la televisión en España: El películón. Sin embargo, durante las últimas semanas, este espacio ha quedado diluido en la amalgama cinematográfica en la que se ha convertido el prime time de Antena 3.

Para empezar, su desplazamiento del lunes, su lugar habitual en la rejilla, al miércoles, no le ha sentado nada bien -por un lado, los cambios generan confusión en la audiencia, y por otro, competir con una serie tan consolidada como Hospital Central no es fácil-. Lo peor de todo es que este cambio ha sido motivado por la necesidad de dejar un hueco a la nefasta serie de Ana Obregón, que por suerte ya ha desaparecido. Y para terminar, Antena 3 ofrece tanto cine en prime time, que su tiempo semanal dedicado a los mejores títulos ahora pasa inadvertido.

Cuando una cadena "rellena" su prime time con películas de una forma tan abusiva como Antena 3 es por una razón: Sus estrenos de temporada han fracasado y, ante la falta de un proyecto a medio y largo plazo, cubre su parrilla con títulos de libraría cuyos derechos ya ostenta y a los que tiene que dar salida. Digamos que se trata de la fórmula más rentable para cubrir "las vergüenzas”.

El prime time es la franja en la que los canales ofrecen sus productos estrellas y en la que se juegan el mayor porcentaje de share, por no hablar de su imagen corporativa. Paradójicamente, según GECA, Antena 3 es la cadena española con mejor imagen. Sinceramente, sólo encuentro 3 razones que puedan explicarlo: 1) La excelente campaña de renovación de look emprendida por Planeta y Carlotti; 2) La credibilidad que le concede el público a sus informativos; y 3) La maltrecha imagen de sus principales competidores -Tele 5 y TVE 1.

Éste es el prime time de Antena 3: Los lunes, cine; los martes, también; los miécoles, cine una vez más; los jueves, la serie norteamericana Sin ratro; los viernes, ¿Dónde estás corazón? -a ver si el dichoso músculo aparece de una ... vez y dejan ya de buscarlo-; los sábados, cine -por si no habíamos tenido suficiente-, y los domingos, Homo Zapping News y repeticiones de Aquí no hay quien viva -era su mejor oferta de prime time y, desafortunadamente, ya no la tiene tras la marcha de los vecinos a la calle Atocha 20 (Tele 5).

Si un buen prime time genera fidelidad hacia la cadena, Antena 3 tiene mucho por avanzar en este sentido. No me queda más que desearle mucha suerte a Mikel Lejarza, nuevo director general de la división de TV de Antena 3, que tendrá que hacer valer sus mejores dotes para reflotar la franja estrella de un canal estrellado.

Aprender televisión

El 50 aniversario de Televisión Española da para mucho. Medio siglo de vida bien lo merece. En el anterior post, comentaba que el dossier del foro de TVE sobre “Tendencias de futuro en la creación de contenidos y la programación de la televisión” contenía una serie de recursos electrónicos interesantes. A continuación, nos centraremos en uno de ellos...

La página web del Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (CNICE), organismo dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia, aloja una serie de recursos sobre medios de comunicación agrupados en el "Proyecto Media". Especialmente interesante es el apartado dedicado a la televisión.

Esta web se divide en diferentes secciones temáticas que, a su vez, contienen una serie de capítulos que las desarrollan: Historia de la televisión, historia de la TV en España, programación, géneros, etc. El resultado final es similar a un libro electrónico que sintetiza en un tono didáctico el universo de la televisión desde muy diversas perspectivas. El enfoque divulgativo convierte a esta página en un útil recurso educativo con ejercicios prácticos para ser realizados en el aula.

Además, cada sección concluye con una actividad interactiva con juegos y preguntas relacionadas con el temario desarrollado para evaluar el aprendizaje. En términos televisivos, podríamos decir que consiste en una especie de "quiz show" a pequeña escala.

Entre todo este material, que puede ser descargado en documentos de word, encontramos una aplicación muy entretenida y que ayuda a comprender el mecanismo por el que se rige la programación en televisión. Se trata de un "simulador" que nos convierte en los programadores de una cadena de televisión nacional con la tarea de diseñar una parrilla. Esta atractiva herramienta nos pregunta qué tipo de contenido es el más apropiado para las distintas franjas horarias según el perfil del público que se encuentra en ese momento delante del televisor. Tras contestar, se abre una ventana que explica por qué programar determinados géneros según la hora del día.

La web se completa con un glosario de términos televisivos y un listado de referencias bibliográficas sobre TV por temas.

Tras un paseo por esta página, es posible conocer la historia de la televisión y todo lo que la rodea de un modo sintético y divertido. Te animo a conocer a la TV como si fuese un personaje más de uno de sus programas y, si tienes tiempo, a hacer lo mismo con la radio, la prensa, el cine o la publicidad. ¿Te atreves?

50 años con TVE y aún es noticia

La televisión pública siempre ha tenido un especial protagonismo. En un principio, porque era la única que llegaba a los hogares españoles, y más tarde, por la calidad de sus contenidos, el cumplimiento de la función de servicio público, su elevado endeudamiento, su sistema de financiación, su dependencia del poder político, etc.

Hoy en día continúa en el candelero. A finales de este mes, TVE celebra el 50 aniversario de sus emisiones regulares en pleno proceso de revisión de su modelo televisivo. Con motivo de este acontecimiento, la cadena pública emite desde el año pasado un canal en TDT dedicado al aniversario (Canal TVE 50 Años) y, desde hace unas semanas a través de La primera, el espacio La imagen de tu vida.

Además, Radiotelevisión Española y la Fundación para la Investigación del Audiovisual de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo han organizado un foro abierto, bajo el título “Tendencias de futuro en la creación de contenidos y la programación de la televisión”, con el objetivo de debatir sobre la TV.

Iniciativas como esta merecen el aplauso de todo aquel que "ame" la televisión porque, independientemente de que luego se lleven a la práctica sus conclusiones, es necesario motivar el diálogo entre los telespectadores y los máximos responsables de los contenidos televisivos. No obstante el interés de este foro no acaba aquí, sino que va más allá del mero incentivo al debate. En primer lugar, como punto de partida, profesionales de peso y expertos en el sector han elaborado una serie de artículos sobre televisión que se completan con un atractivo dossier que contiene libros digitalizados sobre la historia de la TV en España, especiales sobre nuestra televisión publicados en periódicos, recursos electrónicos, etc. Y en segundo lugar, fruto de los textos previos y del debate, se extraerán interesantes conclusiones sobre el sector televisivo que serán difundidas.

Entre los recursos electrónicos, hay uno que merece ser destacado por toda la información que contiene, su finalidad didáctica y divulgativa y sus aplicaciones interactivas...

Más en el próximo post.

[Ahora sólo nos queda que, después de 50 años de emisiones, por fin la televisión pública sea independiente. A pesar de todas estas plausibles iniciativas, me temo que continuará siendo controlada por el poder político; al menos, a ello apunta la política audiovisual emprendida por los socialistas]

Congresos de comunicación

La televisión suele estar en boca de todos. Entre otras razones porque nos llega a través de un aparato que ocupa un lugar preferente en casi todos los hogares.

Dada su importancia, también constituye un ámbito de estudio en el mundo académico, en la Universidad. Es en este foro donde se forman los futuros profesionales y donde los investigadores analizan el medio.

En este contexto, los congresos sirven como foro de debate y encuentro en el que se presentan los últimos estudios. A continuación, recopilo las comunicaciones que he presentado a diferentes congresos durante éste último año:

1) TÍTULO: Los géneros de entretenimiento en TVE 1: Audiencias,
programación y producción

AUTOR: Enrique Guerrero
CONGRESO: XX Congreso Internacional de Comunicación: Los desafíos de
la televisión pública en Europa
ORGANIZADOR: Universidad de Navarra
FECHA: 10-11 de noviembre de 2005
LUGAR: Pamplona (España)

2) TÍTULO: El concurso como género de calidad en la televisión española
AUTOR: Enrique Guerrero
CONGRESO: Congreso Hispanoluso de Comunicación y Educación: Hacia una
TV de calidad... La televisión que queremos.
ORGANIZADOR: Universidad de Huelva
FECHA: 24-27 de noviembre de 2005
LUGAR: Huelva (España)

3) TÍTULO: The Growth of Spanish Television Production: From Series
to Entertainment Programmes

AUTORES: Patricia Diego y Enrique Guerrero
CONGRESO: International Association for Media and Communication
Research (IAMCR) Conference 2006 in Cairo: Knowledge Societies for
All: Media and Communication Strategies
ORGANIZADORES: IAMCR y The American University in Cairo
FECHA: 23-28 de julio de 2006
LUGAR: El Cairo (Egipto)

4) TÍTULO: Re-Conquering Prime Time: The Rebirth of Domestic Fiction
vs The Decline of Entertainment Programmes In Spanish Television

AUTORES: Patricia Diego, Alejandro Pardo y Enrique Guerrero
CONGRESO: TV Fiction Exchange: Local/Regional/National/Global
ORGANIZADOR: Manchester Metropolitan University
FECHA: 5-8 de septiembre de 2006
LUGAR: Manchester-Crewe (Reino Unido)

5) TÍTULO: El crecimiento de la producción independiente (1996-2004): locomotora de la industria audiovisual española
AUTOR: Enrique Guerrero
CONGRESO: XIII Jornadas Internacionales de Jóvenes Investigadores en Comunicación
ORGANIZADOR: Universidad San Jorge
FECHA: 26-27 de octubre de 2006
LUGAR: Zaragoza (España)

Aprovecho este post para anunciar que los días 9 y 10 de noviembre de 2006, la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra organiza el XXI Congreso Internacional de Comunicación sobre "Los jóvenes y el nuevo escenario de la comunicación". Sin duda, además de los jóvenes, las "nuevas tecnologías" tendrán un gran protagonismo.

La Secta Noticias

Noy voy a dar mi opinión sobre el informativo de La Sexta, entre otras razones porque no es un informativo, sino más bien un "opinativo". No perderé el tiempo en criticar el corte sesgado de sus noticias, los comentarios fuera de lugar de sus presentadoras, la ausencia total de imparcialidad ni la falta de ritmo del programa. En definitiva, no haré referencia a favores políticos al partido en el gobierno a cambio del favor audiovisual. Entre amigos anda el juego.

Mis críticas a lo mejor me las reservo, pero no la de aquellos que trabajan en La Sexta Noticias...

Un/a redactor/a de los nuevos informativos me comenta que cuentan con un gran obstáculo a la hora de trabajar: la falta de personal y equipo técnico. En la redacción, predomina una sensación de desbordamiento y de incapacidad para abarcar toda la esfera informativa, situación que incomoda a los propios periodistas.

A pesar de la evidente tendencia política de sus informaciones, dada principalmente por los comentarios de las presentadoras, el enfoque de las noticias y las declaraciones de los protagonistas -totales en el argot televisivo-, me comentan que los redactores no han recibido ninguna indicación sobre "estilo" ni línea editorial y que en este sentido se encuentran un tanto desorientados.

Hay que reconocer que La Sexta ha apostado por un perfil de periodista acertado: videoperiosditas polivalentes que unas veces asumen la función de redactor y otras las de operador de cámara. Nos obstante, si bien este sistema trae consigo ventajas como una gestión más eficiente del personal en plantilla y un mayor control creativo de la noticia por parte del informador -que al cubrir la información piensa en términos audiovisuales y ya es consciente de las imágenes que va a necesitar para diseñar su pieza-, también conlleva ciertos inconvenientes. El más importante es la falta de preparación técnica de los profesionales, que unas veces se traduce en fallos de imagen y sonido, y otras en pequeñas rencillas entre los propios compañeros, dado que todos prefieren asumir el papel de redactor y no el de operador, puesto más técnico que no satisface al periosita.

En cualquier caso, dada la juventud del programa, encuadrado entre el magacín y el informativo, es comprensible que se produzcan errores técnicos, de descoordinación e, incluso, fallos por falta de equipo. Lo que no es admisible es que en el primer minuto nos digan que persiguen "la verdad", y que en el siguiente comiencen a hacerle el juego a las amistades políticas de una manera tan descarada. Especialmente sangrante es el rol que asumen las presentadoras, que no introducen y recogen noticias, sino que las comentan, comentarios que sirven de continuidad al informativo a la vez que lo impregnan de un marcado sesgo político.

De esta forma, no me cabe la menor duda de que conseguirán hacerse con cierto público. Eso sí, a un precio muy alto: el de la credibilidad.